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Duff, polémica y pleitos con una cerveza de ficción

Jueves, 13 de Junio de 2013

blog_duff1 En el universo de los Simpsons, la cerveza Duff es un personaje más. Un testigo silencioso y casi omnipresente a lo largo de todas las temporadas. Para Homer, el consumo de la misma es uno de los grandes placeres de la vida. Cerveza, sofá y televisión es todo lo que quiere el patriarca de la familia amarilla cuando sale de la central nuclear. La vocación crítica que inspiró a Matt Groening en la creación de la serie se invoca también respecto a la cerveza Duff. No en vano, por medio de ella, satiriza a esas cervezas de baja calidad, producidas masivamente y que fundamentan su éxito en una campaña de marketing desproporcionada, consiguiendo así estar presentes en la mayoría de los frigoríficos de la clase media estadounidense. Duffman, el portavoz de la marca, representa todo aquello que resulta criticable de los gigantes cerveceros en la vida real. Cada vez que aparece en la serie todos los clichés llegan con él: desde sus diálogos-habla de sí mismo en tercera persona y su frase favorita es un profundo “Oh, yeah” con el sugerente movimiento de cadera que lo acompaña-,su atuendo-colores llamativos-, sus acompañantes-típicas animadoras que persiguen al estereotipado quarterback –pasando por el comportamiento que desarrolla. Cualquier ocasión es buena para regalar la cerveza, fomentando su consumo, así como entregar merchandising variado: desde camisetas a memorias usb. Evidentemente, todo evento deportivo o de otra índole -la Super Bowl, por descontado- que se precie cuenta con su presencia y más en la medida en Howard K. Duff VIII es propietario no sólo de la empresa de cerveza, sino también de los Isótopos de Springfield, equipo de béisbol local.
Lo cierto es que al margen de su presencia secundaria, Duff también ha sido la protagonista en alguno de los más de 500 episodios de los de Springfield. Gracias a esos capítulos los espectadores hemos descubierto las diferentes variedades de Duff. Concretamente, en la cuarta temporada se emite Duffless, que comienza con Homer escabulléndose del trabajo para disfrutar de un tour por la cervecería. Se descubre entonces que la básica Duff, Duff Light y Duff Dry son la misma cerveza. Pero a este trío pronto se unen muchas otras variedades: la Duff Stout, en una descarada parodia de Guinness; la Duff Blue; la Lady Duff, que está específicamente ideada para el público femenino; la Duff sin alcohol llamada Zero; o dos estilos habituales en muchas cervecerías del mundo, como son las cervezas afrutadas-la Raspberry Duff – o de temporada y conmemorativas de fiestas concretas - Duff Christmas Ale. Entre las últimas incorporaciones a este envidiable portafolio –temporada 19, concretamente- se encuentra la Duff Champaign. Igualmente, en varios capítulos aparece la competencia de Duff-la Fudd- consumida principalmente en la ciudad que es, a su vez, la némesis de Springfield, Shelbyville.
Incluso Bart y Lisa llegan a visitar con sus tías los Duff Gardens, parque temático que gira en torno a la cerveza, y con los que la animación aprovechaba para atacar tanto a los parques de atracciones de Disney como los Busch Gardens, inicialmente previstos como medios de promoción de los productos de Anheuser-Busch. De hecho, una de las principales teorías respecto al porqué de la elección de nombre “Duff” para la cerveza por parte de Groening, apunta directamente al gigante cervecero estadounidense. Pero esta no deja de ser una teoría nunca confirmada.
Lo que sí está confirmado en la práctica es el hecho de que el éxito de la serie motivó la aparición de versiones reales de Duff, de mayor o menor calidad. Algunos elaboradores buscaban simplemente aprovechar el tirón popular, pero no todos los productos merecen una crítica tan severa y se pueden encontrar muestras interesantes. Del mismo modo, hay cerveceras que producían Duff Beers antes de que se emitiese la serie y que en cierta medida se beneficiaron de la coincidencia, dada la importancia que el nombre adquirió. Beneficio relativo porque podría calificarse como regalo envenenado, en la medida en que muchas han tenido que acudir a los tribunales a defender una denominación que a priori no les originaba problemas. Y es que la oposición acérrima por parte del creador de los Simpsons ha sido constante, traduciéndose esto en pleitos a lo largo de todo el mundo. Las reproducciones existentes en los diversos países europeos-Francia, Reino Unido, Bélgica, Alemania- en Sudamérica-México, Chile- o en Australia y Nueva Zelanda han tenido que lidiar con ello.

ALEMANIA

El caso alemán en la lucha por el nombre Duff es uno de los más conocidos dada la dimensión comunitaria que ha adquirido. Cuando la cervecera de Eschwerger, que produce la Duff Beer UG, quiso optar al estatus de marca comunitaria se encontró con la fuerte oposición de la Twentieth Century Fox, que ya había solicitado esta protección jurídica previamente. Si bien la agencia de la Unión Europea encargada del registro de marcas, dibujos y modelos comunitarios –la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI)- dio la razón a los estadounidenses, actualmente, y a petición de la empresa germana, el caso se sigue ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea(Caso T-87/12 Duff Beer vs. OAMI - Twentieth Century Fox Film (Duff)). Eschweger Klosterbrauerei se fundó en el año 1839 en la ciudad germana de Eschwege, villa al noreste de Hesse, uno de los Estados federados que componen Alemania. Su capital es Wiesbaden que, ubicada a las orillas del Rin, es conocida como la Niza del Norte. Constancia documental permite acreditar la existencia de un asentamiento en Eschwege ya en el año 974 y a lo largo de los siglos, su estratégica localización en el centro de Alemania, provocó que pasase de unas manos a otras y que los conflictos bélicos más tristemente famosos siempre la afectasen. En estos tiempos más pacíficos, destaca por organizar un festival de cuatro días de duración dedicado a la bebida y la música: el Johannisfest. Celebra también un festival cervecero en el que interviene activamente la propia Eschweger Klosterbrauerei.
Desde el siglo XIX, en sus dependencias se han elaborado cervezas merecedoras de diversos premios otorgados por la Deutsche Landwirtschafts-Gesellschaft- la Sociedad Agrícola Alemana- organización que tiene por objetivo lograr el progreso técnico y científico de la industria de la agricultura germana. Poco después de su año de fundación, se trasladó al edificio del antiguo monasterio agustino y en 1908 pasó a ser una sociedad anónima. A lo largo de los años ha ido desarrollando una progresiva modernización de sus instalaciones, renovando la línea de embotellado u optando directamente en 1978 por la construcción de una nueva sala de cocción que permitiese la plena automatización.
La Duff es una más de las cervezas que ahí se producen y aunque es cierto que comercializan la Duff Beer UG –en lata y en botella- bajo el título de “la legendaria cerveza Duff” no existe conexión fehaciente con el universo amarillo ni en su página web ni en su envase. En todo caso, los abogados de la empresa alemana han solicitado al Alto Tribunal Europeo que preste atención a una decisión previa adoptada en Bélgica en un caso semejante.
Finalmente subrayar que los de Hesse también tienen un pleito abierto a nivel interno frente a la Franken Duff Beer que busca aprovecharse del nombre.

BÉLGICA
El caso belga está dispuesto a marcar el camino a seguir en los pleitos que en Europa enfrenten a la FOX, estudio responsable del universo amarillo de Springfield, con los cerveceros del viejo continente-y en este caso concreto en Bélgica- que fabriquen cerveza bajo el nombre Duff. A tenor de lo dispuesto en el artículo 7 del Reglamento (CE) n º 207/2009, de 26 de febrero de 2009, sobre la marca comunitaria no se admitiría por el tribunal belga el registro que la FOX pretendía de Duff pues de hacerlo, se estaría permitiendo el registro de marcas que pueden inducir “al público a error, por ejemplo, sobre la naturaleza, la calidad o la procedencia geográfica del producto o servicio;”. Y el error se produciría-tal y como motiva la sentencia- en que no existiría realmente una cerveza fabricada por FOX llamada Duff. Es más, ocurre todo lo contrario, pues Groening siempre deseó que la comercialización de productos con ese nombre fuesen de carácter no alcohólico para desincentivar el consumo entre menores de alcohol. La sentencia también se pronuncia sobre el derecho de copyright y la supuesta competencia desleal que puede surgir cuando una empresa se beneficia de una marca de otra compañía que goza de notoriedad, tal y como sucede con Duff y FOX.

FRANCIA Y REINO UNIDO
El caso francés es curioso y está estrechamente vinculado con las recientes decisiones que se han adoptado en los tribunales de Bélgica y Alemania permitiendo la comercialización en el mundo real de una Duff con contenido alcohólico. El país galo posee una legislación muy estricta en lo que a publicidad de bebidas se refiere y por ello desde el 2011 se censura el nombre de Duff en la serie animada y Duffman se ha rebautizado como Uffman a fin de que los menores que vean la serie no establezcan la conexión con la bebida que ha tenido, eso sí, un éxito más bien escaso.
En las islas británicas, Daleside, una cervecería fundada en Yorkshire, Inglaterra, en 1988 fabrica una cerveza llamada Duff. Integra su gama junto a la Morocco Ale (cerveza tradicional especiada), la Ripon Jewel (una pale ale que destaca por su fuerte carácter), la Old Legover, o la Monkey Wrench. Predican desde la fábrica que en todo su portafolio usan las maltas y lúpulos de mejor calidad, así como su propia levadura. Todo ello mezclando experiencia, orgullo y tradición familiar.

AUSTRALIA Y NUEVA ZELANDA
Nuestras lejanas antípodas tampoco escapan de la controversia que genera el uso de la palabra Duff. Especialmente Australia, donde FOX obtuvo una sonada victoria. Pero lo cierto es que el desequilibrio de fuerzas influyó notablemente en el resultado final. Un David contra Goliath versión jurídica pero sin final feliz. Claro – e injusto- ejemplo el de la neocelandesa Cervecería Duffs, situada en Dunedin (la segunda ciudad de mayor tamaño de la isla sur de Nueva Zelanda y la séptima del país) y que fabricaba su cerveza Duff desde su fundación en 1997 por Gavin Duff. Llevaba un lustro operando cuando News Corporation (subsidiaria de la productora 20th Century Fox) presentó frente a ella la demanda, reclamando los derechos sobre el nombre, y alegando que Duff debía identificarse necesariamente como la cerveza de Homer Simpson. Antes de embarcarse en un largo y costoso litigio desde la compañía optaron por renombrar el producto como McDuff.
Se ahorraron así las pérdidas a las que tuvo que hacer frente la cervecería australiana Lion Nathan (empresa dedicada tanto al comercio de bebidas como de productos alimenticios) cuando se vio obligada a retirar de las estanterías–tras la decisión adoptada en 1996 por el Tribunal Federal australiano dando la razón a la Fox-su cerveza Duff por la confusión que su venta podría generar con los consumidores. Y ello pese a que en ningún momento se hacía referencia a Marge, Lisa y compañía en su producto. Los ejemplares que se salvaron de la forzosa destrucción, acordada por decisión judicial, se convirtieron inmediatamente en preciados objetos de coleccionista.
Recientemente un mayorista de licores australiano ha sufrido el estricto control que sobre el nombre Duff continúa ejerciendo Fox en la zona. En un comunicado impreso -en The Australian -emitió disculpa pública tras haber vendido cerveza Duff. El producto llegaba, precisamente, de Alemania.

SUDAMÉRICA
Dos son los casos en la zona de Latinoamérica que merecen mención por la relevancia de lo ocurrido. Por un lado, el caso de Chile y el enorme decomiso allí efectuado por la Policía de Investigación nacional –autoridad civil especializada en el ámbito científico-de 60000 botellas de una cerveza Duff a raíz de las protestas de la Fox al verse vulnerados sus derechos de propiedad intelectual. Por otro, la venta de Duff en diferentes países de esta parte del globo –bajo el lema de “¡Sí, existe!” – que ha levantado suspicacias sobre un posible acuerdo otorgando licencias para la fabricación de la misma, sin que ni Fox, ni ninguno de los productores se haya prodigado en las declaraciones a la prensa desde hace tiempo y que ha ido derivando en varias noticias sobre nuevos litigios que habrá de seguir de cerca, como el de los productores de 3Cordilleras.