Día lluvioso en Cork. Ver camiones desmontando la fábrica de Beamish me recuerda a un par de canciones de Los Suaves, la banda de rock ourensana con la que crecí. Mucho más pequeña de lo que esperaba (llegó a ser la fábrica de cerveza más grande de Irlanda), pero con una fachada irrepetible, no se me ocurre un epitafio para este histórico lugar. No me sirve la pizarra mal escrita “NO VISITORS. SORRY NO TOURS”, en la entrada. No es digna de tanta historia.
Lloramos por la desaparición de un lugar histórico con los clientes del pub Ziggys, el bar situado frente a la fábrica que frecuentan muchos de los trabajadores. Todos apostamos por que Heineken recuperare el bello edificio de The Counter (fachada y oficinas de The Beamish & Crawford) y lo convierta en su centro de interpretación de la Stout en Cork, pero en esta céntrica calle dejará de oler a malta remojada y eso, por el momento, no tiene solución. Descanse en paz la fábrica protestante de la segunda ciudad de Irlanda -y la más orgullosa-.
Cork es de esos lugares del mundo que parecen despertar una atracción muy limitada entre los que escriben guías de viaje. Las páginas de revistas y folletos apenas hablan de Corcaigh (”Marisma” en gaélico), y la mayoría de los que lo hacen se limitan a recomendarla como una ciudad en la que pasar una tarde o una escapada muy breve.
Kilkenny es poco más que un conjunto de bellas casas medievales, unas impactantes iglesias de piedra negra, un castillo y una fábrica de cerveza.
Uno de los motivos de nuestra visita a la isla esmeralda era conocer a la gente que produce una de las Stouts que más premios y reconocimiento está recibiendo. Situada en el antiguo almacén de mercancía de la estación de tren de Carlow (un pueblo a medio camino entre Kilkenny y Dublín), la Carlow Brewing Company es una microcervecería de nueva generación que mejor está haciendo las cosas.
Las guías turísticas los desprecian por pasados de moda, personal un tanto rancio o clientes que miran mal a los turistas. Casi siempre son sitios que nos gustan.
Ayer entregamos en nuestra imprenta el nuevo número de Bar&Beer, que estará en los kioscos a finales de la primera semana de mayo. En menos de 24 horas estamos en Dublín. Por razones más que evidentes, este año deberíamos concentrar todas las energía en la celebración de nuestro aniversario, pero como Guinness también está de aniversario y nos gana por goleada (240 años más), hemos venido a celebrarlo con ellos. 